1483?

Fray Íñigo de Mendoza, Coplas a la Verónica, 1483 ca., Spagna.

FABLA LA VERÓNICA

1    «¿Dónde está tu fermosura,  

dador de todos los bienes,

maestro de la natura?

No paresce tu figura  

ese rostro que contienes,  

¡o alto rey que sostienes  

los cielos con luz muy clara!  

Dime, Señor, ¿dónde vienes  

o en qué parte lo tienes  

el resplandor de tu cara?  

5    ¿Dónde vas apasionado  

con tan diversas feridas,  

con espinas coronado,  

con color descolorado,  

con lágrimas tan sentidas,  

con gentes desconoscidas,  

con falsas acusaciones?  

8    ¿De qué son estas señales  

que en el tu rostro parescen,   

esas ronchas desiguales,  

esos negros cardenales  

que la cara te escurescen?  

10   ¿quién te puso esta corona  

¿que se fizo la verdura  

de tus claros ojos verdes? [..]

tu beldad, ¿por qué la pierdes?  

36   [..] ese rostro colorado  

cómo lo an oscurado  

las lágrimas de tus ojos!  

54  [..] ¡O pobreza tan conplida,  

que para tanta ferida  

te falta un paño de lino!  

55   ¡O quánto de tí me duelo,  

de los reyes rey más digno,  

que seyendo tuyo el cielo  

no tienes un pañezuelo  

para tu rostro sanguino!  

A tí, Maestro, me inclino,  

y toma un lienço delgado  

como pobre peregrino,  

con que en el triste camino  

linpies tu rostro mojado.  

JHESUCHRISTO DIXO

58  [..]  deseo satisfazerte,  

porque tus ojos me miran,  

y peno yo, hermana, en verte,   

59    [..]  mas otra pena llorosa  

engrandesce mi pasión,  

porque esta sangre preciosa  

será poco provechosa  

en esta generación.  

92    A tus mesados cabellos,  

a tu color tan escura,  

a tus carrillos muy bellos,  

a los cardenales dellos,  

a tu desigual tristura,  

a tu singular mesura,  

a la tu fruente amarilla,  

al sudor de sangre pura,  

al tu [mal d’]espinadura,  

adoro yo con manzilla.  

94    ¡O tú que pintaste el cielo  

de sotil astronomía!  

dime, rey de justo zelo,  

en pintar aqueste velo  

¿faltóte sabiduría?  

97     Esto digo con dolor  

de tanta desaventura:  

que potencia ni color  

no faltó a mi Redemptor  

quando fizo esta pintura;  

¡o ciega humanal natura!  

Contenpla en tu rey de gloria  

que te dexa su figura  

con tal visión y presura  

porque ayas dél memoria.  

FIN

98    ¡O tú, rey que señoreas  

los cielos y el mundo agora!  

Suplícote que poseas  

por las tus injurias feas  

la mi alma pecadora,  

la qual mísera te implora  

por este rostro precioso,  

pues a tí su Dios adora,  

que será merecedora  

de mirarte glorioso.»

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Testo in italiano


Segnalato da Manu

 

 


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