Ignazio di Loyola, Autobiografia di San Ignacio de Loyola, testo raccolto dal P. Luis Gonçalves da Câmara, cap. VI, 1553-1555.
Entre las muchas personas que seguían a este «peregrino» había una madre y una hija, viudas ambas, y la hija era muy joven y vistosa; las dos habían avanzado mucho espiritualmente, especialmente la hija; tanto que, siendo nobles, habían ido a la Verónica de Jaén a pie, no sé si mendigando, y solas. Esto produjo gran revuelo en Alcalá; y el doctor Ciruelo – que tenía alguna protección sobre ellas – pensó que yo las había inducido, y por eso me mandó apresar. En cuanto comprendí lo que había dicho el vicario, le dije: «¿Queréis que hable un poco más largo sobre esta materia?. Respondió: «si». Estando preso le dije:«Habéis de saber que estas dos mujeres muchas veces me han confiado con vehemencia que querían ir por todo el mundo, pare servir a los pobres en unos y otros hospitales, y yo siempre les he desviado de este propósito, por ser la hija tan joven y tan vistosa, etc. y les he dicho que, cuando quisieren visitar a los pobres, podían hacerlo en Alcalá, y que podían ir a acompañar al Santísimo Sacramento». Acabadas estas pláticas, el tal Figueroa se fue con su notado, llevando todo por escrito.
| Testo in italiano |
Wordpress is loading infos from clicart
Please wait for API server guteurls.de to collect data fromwww.clicart.it/giacomo/Displa...
